Cólicos Menstruales
La mayoría de las mujeres tienen cólicos menstruales dolorosos (dismenorrea) de vez en cuando. Los cólicos menstruales son una de las razones más comunes de que las mujeres busquen atención médica. El dolor de los cólicos menstruales puede ser de leve a grave y puede implicar la parte baja del abdomen, la espalda o los muslos. Junto con los cólicos, usted también podría tener dolor de cabeza, náuseas, mareo o desmayos, o bien diarrea o estreñimiento.
Durante el ciclo menstrual, el revestimiento del útero produce una hormona llamada prostaglandina. Esta hormona hace que se contraiga el útero, a menudo de manera dolorosa. Las mujeres con cólicos fuertes podrían producir cantidades de prostaglandina mayores de lo normal o quizá sean más sensibles a sus efectos.
Los cólicos menstruales son comunes en los años de adolescencia, cuando la mujer empieza a tener períodos. Dismenorrea primaria es el término que se refiere a los cólicos menstruales dolorosos sin una causa física reconocida. Se encuentra con más frecuencia en mujeres entre los 20 y 24 años de edad. Por lo general desaparece después de 1 a 2 años, cuando se establece el equilibrio hormonal.
Dismenorrea secundaria es el término que se refiere a los cólicos menstruales dolorosos causados por un problema físico que no sea la menstruación. Algunos de los problemas físicos que pueden causar este tipo de cólicos son:
Una afección en la que unas células que parecen y actúan como las células del revestimiento del útero (endometrio) se encuentran en otras partes de la cavidad abdominal (endometriosis) o crecen en el tejido muscular de la pared uterina (adenomiosis). El dolor por lo general se presenta 1 a 2 días antes de que empiece el sangrado vaginal y continúa durante el período.
Crecimientos que no son cancerosos (crecimientos benignos) en la pelvis, como quistes en los ovarios, pólipos en el cuello uterino o el útero, o fibromas.
Infecciones en la pelvis. El riesgo de contraer una infección es mayor una vez iniciado el sangrado menstrual, ya que la abertura del útero (canal cervical) se amplía durante la menstruación. Pero las infecciones pélvicas, en especial las causadas por enfermedades de transmisión sexual, pueden ocurrir en cualquier momento.
Uso de un dispositivo intrauterino (DIU). El DIU puede intensificar los cólicos durante los períodos en los primeros meses de uso. Si los cólicos menstruales persisten o se agravan, quizá necesite considerar la posibilidad de que le retiren el DIU y elegir otro método de anticoncepción.
Problemas con el embarazo.
Problemas estructurales que estuvieron presentes en el parto (congénitos), como el estrechamiento de la parte baja del útero que se abre hacia la vagina (cuello uterino).
Puede haber cólicos parecidos a los menstruales después de un procedimiento médico, como cauterización, crioterapia, conización, radiación, biopsia del endometrio o inserción del DIU.
Otros síntomas menstruales, como aumento de peso, dolor de cabeza y tensión, que se presentan antes de que empiece el período, pueden ser causados por el síndrome premenstrual (PMS, por sus siglas en inglés). Para más información, vea el tema Síndrome premenstrual (PMS).